La depresión no es simplemente estar triste

Por: Neighbors’ Consejo|

La Organización Mundial de la Salud (2021), indica que cada año cerca de 703 mil personas se suicidan, muchos de estos casos suceden por temas vinculados a trastornos mentales, especialmente la depresión, la cual es considerada como la causa principal de discapacidad en el mundo.

Según el Centro Nacional de Estadísticas de Salud (NHIS) en el 2019, aproximadamente uno de cada cinco adultos estadounidenses (18,5 %) mayores de 18 años experimentan síntomas de depresión, siendo más recurrente en mujeres que en hombres. Esta situación afecta a cualquier persona, sin discriminar nivel económico, raza, ni edad. Villarroel MA, & Terlizzi EP. (2020).

Por otro lado, según la Biblioteca Nacional de Medicina (MedlinePlus), “la depresión es un trastorno del estado de ánimo donde sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración, etc., están presentes por semanas, meses o incluso más tiempo.” (2021) Este padecimiento afecta casi todos los aspectos de la vida de las personas y se caracteriza por la presencia de emociones negativas, cambios corporales y cognitivos que influyen en la forma como percibe, piensa y actúa el individuo. La depresión puede ser leve, moderada o grave, según la intensidad y duración de los síntomas.

Una persona depresiva no está triste simplemente, pues este es sólo un estado anímico temporal, una reacción emocional que no interfiere con su funcionamiento normal. Mientras que la depresión es un trastorno crónico que genera malestar y sufrimiento, pero como lo muestran las cifras es más frecuente de lo que se imagina.

Quien lo padece puede, por ejemplo, sentirse sin energía y motivación para realizar casi cualquier actividad, así como de manera inusual sentirse triste, desamparado, derrotado, desesperado. Podría también experimentar sentimientos de culpa, rechazo, enfado, etc. Del mismo modo, la percepción sobre sí misma es negativa, llega a considerarse inútil, indigno y no querido. Por lo que, generalmente se muestra irritable, enfadada, amargada, etc., cualquiera de estas sensaciones desencadena pensamientos negativos, donde la personas cree que las dificultades son exageradamente complicadas como para encontrar una solución. (NIH, 2021)

“Todos me dicen que ya no soy el mismo de siempre. Y si, ya no disfruto hacer las cosas que me gustaban antes, como bailar, ir al cine, al Karaoke, ver la puesta de sol, incluso tener sexo con mi pareja. ¡No comprendo lo que me está pasando, me invade un sentimiento de tristeza y me angustia pensar que esto no va a pasar!”

Otros indicativos de este trastorno que pueden considerarse como una señal del diagnóstico son la disminución en la capacidad de concentración y atención. Así como algunos problemas físicos como el malestar estomacal o la falta de apetito, el aumento o la pérdida de peso, los dolores de cabeza y los problemas del sueño. No obstante, KidsHealth (2016), advierte que este trastorno puede pasar desapercibido, ya que la autocrítica es muy común de este cuadro, se puede erróneamente considerar el fracaso como una actitud normal, entonces quien lo padece suele tener dificultades para relacionarse e incluso llega a aislarse, lo que empeora los síntomas o desencadena comportamientos violentos y agresivos.

Aunque no es claro cuáles son las causas de la depresión, se han podido identificar factores que influyen para su desarrollo como la genética; factores biológicos como los niveles hormonales o la ingesta de medicamentos; sociales por comportamientos aprendidos, como desempleo o el abuso de sustancias; psicológicos como un evento traumático o el estrés; físicos, como las enfermedades cardiovasculares que pueden desencadenar el trastorno y viceversa. También factores económicos pues, a menor ingreso el riesgo de sufrir depresión aumenta. (Centros para el control y prevención de enfermedades, 2022) Es decir, que el hecho desencadenante del trastorno puede variar en cada caso y ser uno o la interacción de varios factores lo que nos hace más vulnerables a cualquier tipo de depresión.

Con referencia a los tipos de depresión, el Manual MSD (2021), reconoce:

a) Depresión mayor: Los síntomas están presentes la mayor parte del tiempo durante al menos por dos semanas e interfieren con la funcionalidad del individuo. Es muy común que la persona se muestre triste y abatida, decaída, con el ceño fruncido y con poca expresividad facial.

b) Trastorno depresivo persistente o distimia: Los síntomas son menos graves, pero duran mucho más tiempo, por lo menos 2 años. La persona se torna pesimista, escéptica, apática e introvertida, es muy crítica y puede tener sentido del humor frente a sus propios fracasos.

c) Trastorno disfórico premenstrual: Sintomatología grave que se produce antes del período menstrual y desaparecen cuando este termina, causan malestar significativo e interfieren negativamente en el funcionamiento normal de las actividades y en las interacciones sociales.

En el mismo sentido, Carolina Miller (s. f.), agrega al:

d) Trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo: Es un diagnóstico infantil, donde el menor reacciona frecuentemente con rabietas explosivas a cosas sin mayor importancia; entre rabieta y rabieta el niño se muestra irritable y tienen baja tolerancia a la frustración. Cabe aclarar que no se diagnostica antes de los seis años y, el comportamiento debe darse de la misma manera cuando el niño está con su familia, sus amigos y sus maestros.

e) Trastorno afectivo estacional: Tiene igual sintomatología que la depresión mayor, pero que aparece y desaparece con los cambios de estación. Es muy común que la persona suela sentirse deprimida en otoño e invierno, al parecer por afectación de las sustancias químicas del cerebro por la disminución de la luz solar en esta época y que interfieren en el estado de ánimo y los niveles de energía. Otras formas de depresión incluyen, la depresión posparto y la depresión mayor con características psicóticas (pérdida de contacto con la realidad).

Ahora bien, elegir un tratamiento adecuado se da conforme a las necesidades y el grado de complicación del individuo. Generalmente incluye medicamentos, psicoterapia, fototerapia para el caso del afectivo estacional y como última alternativa, las terapias de estimulación cerebral, todas ellas han mostrado grandes resultados. Sin embargo, cuando el paciente muestra ideas suicidas, si está demasiado débil o tiene el riesgo de sufrir problemas cardíacos, es necesario la hospitalización.

Como siempre Neighbors’ Consejo le sugiere tener presente que la diferencia del cuadro clínico lo hace el diagnóstico temprano, por lo que es vital consultar a un profesional para que le apoye y acompañe en el proceso. Además, es importante que haga lo posible por cuidarse a sí mismo, pues la Organización Mundial de la Salud, afirma que la prevención reduce el riesgo de sufrir de depresión, puede por ejemplo, consumir alimentos saludables, mantener buena higiene del sueño, realizar actividad física, practicar meditación y relajación, etc. Cabe destacar que, todas estas estrategias han demostrado efectos positivos a nivel emocional de tal forma que ayudan a recuperar el bienestar.

Como conclusión, la persona que presenta depresión no está sencillamente «triste», al contrario, tiende a mostrar múltiples síntomas como la desmotivación para hacer cualquier cosa, así como la incapacidad para experimentar emociones positivas, lo que influye significativamente en la calidad de vida. La depresión afecta cómo se piensa, se razona y se actúa, en general es un trastorno incapacitante común, pero que con tratamiento suelen recuperar su capacidad funcional y psicológica.

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