Experiencias reprimidas, origen del Psicoanálisis

Por: Neighbors’ Consejo |

La labor de un psicoanalista es poder sacar a relucir todos los elementos del subconsciente en base a diversas premisas, en el esquema de psicoanálisis (Freud, 1949), explicando las tres fuerzas de la psique: el ello, el yo y el superyo. El “ello” tiene un contenido inconsciente y consiste en la expresión de las pulsiones y deseos. El “yo” es el mediador entre el “ello” y el “superyo”, encargado de lograr la mayor satisfacción posible dentro del marco de la realidad. El “superyó” es la instancia moral que enjuicia al yo.

A lo largo de la historia de la humanidad, ha habido tres grandes momentos que han revolucionado el panorama intelectual: primero, el descubrimiento por parte de Galileo de que la tierra es redonda, seguido por la constatación de que el ser humano proviene del mono por parte de Darwin y, por último, en el contexto de la psicología, la existencia del inconsciente a partir del psicoanálisis. Agud (2024) afirma que el psicoanálisis no es únicamente un método de tratamiento en problemas psiquiátricos, sino también una teoría con una gran tradición conceptual que estudia la estructura y el funcionamiento de la mente humana, creado originalmente por Freud entre 1885 y 1939. Este enfoque se basa en la premisa de que en las personas existen una serie de pulsiones primarias (deseos, recuerdos, sentimientos, pensamientos) que necesitan ser satisfechas de manera natural. Cuando la conciencia no permite que estas necesidades afloren, por condicionamientos sociales o contextuales, estas se quedan reprimidas en el inconsciente y posteriormente se transforman en problemas psicológicos.

Sigmund Freud, médico neurólogo austriaco del siglo XX, es considerado el padre del psicoanálisis. Dio inicio a su teoría a partir del estudio de casos clínicos de la entonces denominada “histeria”, nombre otorgado al cuadro de síntomas físicos sin causa orgánica justificada. Por aquella época, el trabajo desarrollado con la paciente Anna O consiguió gran éxito terapéutico debido al alivio de la sintomatología, basado en la recuperación de recuerdos traumáticos bloqueados en el inconsciente. Esto se convirtió en la base de la teoría psicoanalítica y puso en marcha el descubrimiento de dos tipos de fuerzas que mueven la vida psíquica: 

  • Pulsión de vida (o Eros), instinto para preservar la vida. 
  • Pulsión de muerte (o Tánatos), tendencia de todo lo vivo hacia un estado inerte o de calma, relacionado con la agresión. 

En resumen, el psicoanálisis se puede definir como una teoría de análisis clínico que analiza el inconsciente de las personas para poder comprender sus comportamientos, sentimientos y forma de pensar. Partiendo de la forma en que se expresan recuerdos, emociones y voluntades directas con procesos de la mente que no se regulan de forma lógica porque nacen del inconsciente, se distinguen tres elementos fundamentales:

  • El método, para explorar los procesos mentales inconscientes de la persona.
  • La técnica, para trabajar las enfermedades mentales. 
  • Las teorías, que se derivan de la aplicación de los dos puntos anteriores.

La terapia psicoanalítica pone énfasis en el inconsciente y argumenta que es el causante de nuestras afecciones y trastornos psicológicos. UNIR (s. f.) afirma que este tipo de terapia explora las experiencias que tuvo el paciente en la niñez, con el objetivo de descubrir algún acontecimiento que pudo haber tenido impacto en su desarrollo. Estas terapias personales están diseñadas en función de las necesidades del paciente, pero teniendo en cuenta los principios básicos, entre los que se encuentran:

  • Los conflictos psicológicos del paciente, consecuencia de problemas en el inconsciente. 
  • Los síntomas que se exteriorizan a causa de afecciones latentes. 
  • Los conflictos inconscientes originados en problemas no resueltos en la infancia o traumas reprimidos. 
  • La recuperación de problemas reprimidos en el inconsciente. 

Conviene subrayar que Sigmund Freud animaba al paciente a hablar con la intención de liberar los recuerdos reprimidos y aliviar el sufrimiento mental. La terapia psicoanalítica se plantea como terapia a largo plazo que pretende conseguir una reestructuración profunda y duradera de la psique del paciente, mediante modificaciones relevantes de personalidad y emociones para mejorar el autoconocimiento y la calidad de vida. El diálogo se vuelve enriquecedor y nutritivo, logrando mayor conciencia de situaciones almacenadas en el inconsciente, relacionándolas con el presente y encontrándoles un sentido. Para ello se usan técnicas como:

  • La asociación libre, que consiste en dejar que el paciente exprese todo lo que se le pase por la cabeza sin censura. 
  • La transferencia terapéutica, proceso por el cual el paciente transfiere emociones y sentimientos hacia el terapeuta para analizarlos. 
  • La interpretación, donde el psicoanalista interpreta y extrae conclusiones de los relatos del paciente. 

El enfoque psicoanalítico tiene como objetivo hacer que las personas conozcan elementos profundos de sí mismos. El inconsciente favorece un mayor autoconocimiento y mejora el bienestar psicológico, resultando útil en la intervención de problemas como depresión, ansiedad, trastornos de personalidad, traumas, adicciones, insomnio, problemas sexuales, timidez y baja autoestima.

De manera que, a través de una exploración minuciosa del inconsciente y los conflictos internos, Unobravo (s. f.) considera que la terapia psicoanalítica permite afrontar los problemas emocionales y conductuales desde la raíz, con ventajas como la comprensión profunda de uno mismo, la resolución de conflictos internos, cambios duraderos, mejora en las relaciones, disminución de los síntomas, desarrollo de autonomía emocional, mejor gestión de las emociones y mayor creatividad.

Ahora bien, la psicología en general se ha visto influenciada por el desarrollo de nuevas tecnologías que han permitido realizar diagnósticos más precisos y revolucionar las formas terapéuticas. La aplicación de la realidad virtual o la aparición de psicólogos virtuales son vistas como estrategias positivas en tratamientos psicológicos. No obstante, el psicoanálisis es considerado por algunos una terapia larga y costosa, lo que ha sido motivo de críticas. Además, el papel del terapeuta es más pasivo en comparación con otros modelos psicoterapéuticos y la base de la teoría —el inconsciente— carece de cierta validez científica, lo que despierta desconfianza en su eficacia.

Se puede concluir que el psicoanálisis tiene como objetivo la investigación y el tratamiento de problemas emocionales y circunstancias traumáticas, que a partir de un método psicoterapéutico basado en la comunicación inconsciente permite un diálogo eficaz para determinar la raíz de los problemas desde la infancia, basándose en deseos, recuerdos y sentimientos reprimidos que posteriormente se transforman en problemas psicológicos.

REFERENCIAS

Escuela de Estudios en Ciencias de la Salud. (2016, diciembre 27). Psicoanálisis: definición, elementos e influencia de las nuevas tecnologías. VIU Universidad Online. https://www.universidadviu.com/es/actualidad/nuestros-expertos/psicoanalisis-definicion-elementos-e-influencia-de-las-nuevas

Agud, C. (2024, febrero 15). Psicoanálisis: Qué es, características y ejemplos. Eunip. https://eunip.es/psicoanalisis/

UNIR. (s. f.). Terapia psicoanalítica. Unir.net. Recuperado el 10 de abril de 2025, de https://www.unir.net/revista/salud/terapia-psicoanalitica/#:~:text=La%20terapia%20psicoanal%C3%ADtica%20se%20plantea,autoconocimiento%20y%20calidad%20de%20vida

Psicoanálisis. (s. f.). Unobravo.com. Recuperado el 10 de abril de 2025, de https://www.unobravo.com/es/orientaciones/psicoanalisis

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